Al igual de lo que sucede con el vino, el agua hoy cuenta su historia y la de quién la bebe. Las bebidas pertenecientes a este segmento han cambiado su estética refinándose y mejorando su aspecto como una manera de trasmitir exclusividad, tradición, experiencia y de llegar al público desde una mirada que trasciende el mero acto de beber para entablar entre ambos un dialogo que involucre sabiduría, descubrimiento y renovación en el compromiso de compra a través de un producto con mayor cuidado en todos sus detalles. Lauquen Reserve y South Virgo debían sumarse a este nuevo escenario buscando rodearse de glamour, refinamiento y sofisticación para así lograr dos objetivos básicos: el primero linkearse con las bebidas alcohólicas para compartir juntos un mismo escenario ya sea en las mesas más exclusivas, en las góndolas selectas o en el mundo de los sabores y paladares top. La segunda finalidad seria transmitir valores aspiracionales que reflejaran frente a los demás la pertenencia a un mundo elitista. En definitiva, Pierini Partners debió centrar el desafío en dos aspectos fundamentales: desarrollar un producto prestigiante que este a la par de las bebidas más exclusivas y por otro lado transmitir a través de su imagen un estilo de vida superior, un pretexto para que el consumidor pueda pararse frente a los demás y decir -“yo puedo llegar a esto, los demás no”.
El diseño: Códigos visuales utilizados: En ambos packagings el criterio de diseño fue similar en varios aspectos. Se partió de una estructura simple, limpia combinando caligrafías y caracteres rígidos como un modo de lograr un delicado equilibrio entre impacto y calidad. Hoy en día, existen distintas visiones sobre cual debería ser una gráfica “sofisticada”, el target es amplio en su concepción y esta abierto a juegos tipográficos más audaces e innovadores como una forma de potenciar lo que el hardware de por si tiene para ofrecer. En el caso de South Virgo, por ejemplo, se optó por permitir que las formas del envase hablen por si mismas y se puso especial atención tanto al diseño de la marca como al equilibrio de la composición general buscando el correcto manejo de blancos y de interletrados. Este recurso también fue utilizado para Lauquen pero a un nivel levemente menor ya que su packaging estructural es mucho más clásico y era preciso la incorporación de mayor cantidad de elementos visuales como el collarín y bloques de textos más destacados para llegar a la formalidad propia de los vinos Premium.
Consideraciones proyectuales: La consigna inicial no fue simple, se debía lograr packagings que no solo llegasen al posicionamiento buscado sino que, además, pudiera lograr en muy poco tiempo (y con un presupuesto acotado) el deseo de consumo, una alta capacidad de valoración y una inmediata rotación en la acción de compra. La visión de Adrián Pierini fue llegar a esos objetivos a través de la simpleza, por lo tanto se dejaron de lado costosas ilustraciones, desarrollos caligráficos complejos o paletas cromáticas desmedidas que encarecerían el resultado final, en cambio se optó por introducir pequeños guiños estéticos que entendimos el target sabría decodificar y valorar como la creación de una marca equilibrada y personal, un texto de tono cercano y estratégicamente vinculante, una estructura centrada en donde la transparencia potencia la imagen de pureza y calidad.
La Patagonia presente en su marca y en su origen: El cliente buscó anclar el diferencial de sus productos en su origen: la Patagonia Argentina, un lugar que resulta emblemático para gran parte de los extranjeros y que , sin lugar a dudas, es un referente indiscutido de naturaleza virgen, inexplorada y pura. Lauquen resultó un nombre acertado sin duda ya que combina el dialecto indígena con una fonética que permite la rápida asociación con la palabra “lago”. Este estimulo es reforzado mediante la incorporación de textos redactados de manera formal casi referencial.
Lauquen, vital elegancia: Para generar un packaging alineado con la categoría se decidió investigar el lenguaje de los vinos y se llegó a la conclusión que, además de la formalidad y rigidez estructural, la incorporación de un precinto en la tapa resultaría un toque ideal que lo llevaría directamente al territorio buscado y se convertiría, además, en una garantía de pureza e inviolabilidad. Su aplicación fue mágica, transformó su imagen general, elevándola. Hay que tener en cuenta que uno de los mayores logros de este producto fue partir de un envase simple, sencillo y sumamente económico en su concreción. Esto demuestra que a veces lograr un producto de alto nivel no depende de distorcionar el mensaje con adornos y recursos innecesarios sino que hay ocasiones en que con un buen proceso de pensamiento, sentido del gusto y manejo de las formas se puede arribar a soluciones más que adecuadas.
South Virgo, lujo extremo: La diferencia radical que poseía South Virgo con respecto a Lauquen y a las demás marcas de aguas premium se centraba en la botella la cual cumplía, por un lado, una función altamente estética y por el otro aportaba un aspecto utilitario básico puesto que la tapa podía actuar como contenedora de líquidos. La botella y su original forma fue provista por el cliente quién se basó en las nuevas tendencias europeas en materia de envases para bebidas premium. Un hardware tan original dio origen a un interrogante elemental: qué se podría aportar desde la gráfica si el contenedor poseía todo lo que un consumidor podría desear (apariencia y funcionalidad)?…cómo se lograría incorporar más diseño sin anular o resentir el impacto primario?- Esta visión se transformaría, pronto, en una decisión estratégica a través de la cual la inserción creativa se daría de manera neutral, es decir, Pierini Partners intervendría gráficamente en el hardware de manera sutil, reforzando mediante recursos ligeros sus aspectos más positivos como la transparencia, la simpleza estructural, etc. La toma de partido se basó en una composición centrada, minimalista y con tipografías sutiles y elegantes combinando tipografía caligráfica inglesa con otras de palo seco . La marca se creó bajo el mismo principio de pureza visual logrando una identidad donde predominaron la líneas simples y estilizadas conformando una figura poseedora de cierto aire místico que lleva a imaginarse la cabeza de una cabra, ciervo o similar. Si bien no se buscó una semejanza con Lauquen a nivel estratégico se optó por incorporar también en este caso datos vinculados a su origen patagónico aunque de manera más sutil.
El resultado: Los diseños de Lauquen y South Virgo, han logrado potenciar la imagen de prestigio buscada por el cliente convirtiéndose en magníficos símbolos de emprendimiento e innovación. Actualmente ambas marcas se están comercializando en todo el mundo con significativo éxito. La visión de sus fabricantes y la creatividad proyectual de Pierini Partners pudieron conjugarse exitosamente logrando que sus marcas sean referentes de máxima calidad en el mercado de las aguas premium y fundamentalmente brindan un excelente ejemplo de como a partir de la detección de nuevos mercados y sus necesidades de puede dar origen a productos de altísima calidad que transforman lo elemental y básico en soberbio.
|
 |
Grilla Constructiva
Las figuras deben ser simples
rescatando los rasgos que permiten su
interpretación inmediata.
AMPLIAR >
LINK SOUTH VIRGO > |
 |
Lauquen Polo Team
Visite su página oficial
LINKEAR > |
 |
Piezas de comunicación
Pierini diseña una gráfica exclusiva
|
 |
Brochures para distribuidores
Continuando la calidad pautada
|
|